Vivienda propia
Comprar una vivienda es una magnífica forma de reducir tus impuestos sobre los ingresos. Los intereses hipotecarios calificados que pagas y tus impuestos sobre bienes raíces son deducibles.

Nuevo para 2008
Deducción de impuestos sobre bienes raíces. Los contribuyentes que no detallen pueden reclamar una deducción estándar adicional de impuestos estatales y locales sobre los bienes raíces. La deducción máxima adicional es de $500 ($1,000 en una declaración conjunta).

Crédito reembolsable a compradores de vivienda por primera vez. Los contribuyentes que compren una vivienda principal del 8 de abril de 2008 al 30 de junio de 2009, y que no hayan sido propietarios de una vivienda principal los tres años anteriores, pueden reclamar un crédito reembolsable del 10% del precio de compra. El crédito máximo es de $7,500 ($3,750 si eres casado y presentas tu declaración por separado). La elegibilidad para el crédito disminuye gradualmente para los ingresos brutos ajustados (AGI) modificados entre $75,000 y $95,000 ($150,000 – $170,000 en una declaración conjunta). El crédito se liquida en 15 pagos iguales a partir de 2010; se acelera el reembolso si se vende la vivienda o ya no se usa como vivienda principal.

Cómo detallar las deducciones
Cuando compras una vivienda, tienes más probabilidades de poder detallar deducciones en el Anexo A. Las siguientes son deducciones detalladas más comunes no relacionadas con tu vivienda:
  • gastos médicos y dentales
  • impuestos sobre los ingresos o sobre las ventas estatales y locales
  • impuestos sobre bienes muebles (normalmente sobre tu automóvil)
  • regalos de dinero y propiedades a organizaciones religiosas y de caridad calificadas
  • pérdidas fortuitas y por robo
  • gastos relacionados con el empleo
  • cargos por la preparación de impuestos
  • gastos de inversión
  • pérdidas por juegos de azar en la medida de tus ganancias

Algunas de estas deducciones están sujetas a limitaciones, por lo que debes seguir las instrucciones del Anexo A cuidadosamente.

Cómo reclamar la deducción de intereses hipotecarios
Los intereses hipotecarios que pagas sobre préstamos hasta de $1 millón ($500,000 para casados que presentan declaraciones por separado) son deducibles siempre que uses el dinero para comprar, construir y mejorar tu vivienda, y el préstamo esté garantizado con tu vivienda.

Además, los intereses que pagas sobre préstamos garantizados con tu vivienda y usados para un fin que no sea comprar, construir o mejorar tu vivienda son deducibles para préstamos hasta de $100,000 ($50,000 si eres casado y presentas una declaración por separado). El límite se puede reducir dependiendo del valor de mercado de la vivienda a la fecha en que recibes el préstamo. Usa las líneas de crédito garantizadas por el valor líquido de la vivienda sabiamente. Si no haces los pagos pones tu vivienda en riesgo.

Si tus ingresos cumplen los requisitos y tu gobierno estatal o local te expidió un crédito por certificado de hipoteca, puedes ser elegible para reclamar un crédito (el crédito de intereses hipotecarios) con base en la cantidad de intereses que pagaste. Si reclamas el crédito, debes reducir de tu deducción de intereses la cantidad del crédito.

Cómo deducir comisiones de apertura del préstamo
Finalmente, no olvides los puntos, también llamados comisiones de apertura del préstamo. Un punto equivale al 1% de tu préstamo. Los puntos que tú pagas (e incluso los puntos que paga el vendedor) cuando compras tu vivienda por lo general son deducibles por completo el año en que los pagas.

Como alternativa, puedes elegir amortizar los puntos durante el plazo de tu hipoteca. Por lo general esta opción sólo existe cuando tus deducciones detalladas son menores que la deducción estándar del año en que compraste la vivienda.

Los puntos pagados para refinanciar un préstamo se deben deducir durante el plazo del préstamo. Si deduces puntos durante el plazo del préstamo y vendes la vivienda o la refinancias de nuevo antes de que venza el préstamo, puedes deducir en el año de la venta o refinanciar todos los puntos que no dedujiste antes. Acude a una oficina de H&R Block cercana y permite que un Profesional de impuestos de H&R Block te ayude a entender las reglas.

Primas de seguro hipotecario
Si sacaste una primera hipoteca en 2007 ó 2008, quizá puedas deducir las primas de seguro hipotecario calificadas que pagas en relación con el préstamo. Un seguro hipotecario calificado es un seguro hipotecario proporcionado por la Administración de Veteranos (Veterans Administration), la Administración Federal de la Vivienda (Federal Housing Administration), o la Administración de Vivienda Rural (Rural Housing Administration) y seguro hipotecario privado (conforme se define en la sección 2 de la Ley de Protección de Vivienda de 1998 (Home Protection Act of 1998) en vigor a partir del 20 de diciembre de 2006). Las primas de seguro hipotecario prepagado por lo general se deben deducir durante el período al que se aplican.

Cómo ganar con la venta de tu vivienda
Cuando vendes tu vivienda, el IRS te permite excluir las ganancias de la venta de los ingresos imponibles, hasta por $250,000 ($500,000 si eres casado y presentas una declaración conjunta, y ambos cumplen el requisito de uso).

Puedes reclamar la exclusión si eres propietario de la vivienda y la usas como tu vivienda principal al menos 2 años durante el período de 5 años que termina en la fecha de venta. Puedes reclamar esta exclusión solamente una vez en cualquier período de 2 años.

Si no cumples el requisito de 2 años, puedes ser elegible para reclamar una exclusión reducida si vendes tu vivienda por una "circunstancia imprevista", como un cambio de empleo o un divorcio. Sin embargo, una pérdida en la venta de tu vivienda no es deducible.